TEXTO: Josué 1:7-8.

 

"Solamente esfuerzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo loque está escrito; porque entonces harás prospera tu camino, y todo te saldrá bien"


PROPÓSITO: Que los oyentes comprendan que el evangelio de Jesucristo, no solamente presenta ofertas, sino que también trae demandas por parte de Dios.

 

INTRODUCCIÓN: Cierto joven, hijo de un prestigioso hombre de negocios, estaba a punto de obtener sus grados universitarios en ese mismo año. Su padre como lo amaba tanto, le dijo que escogiera el regalo que mejor le gustaba. El joven sin vacilar escogió tener un automóvil ultimo modelo como regalo de sus grados.

     El padre como buen cristiano le dijo a su hijo: “Hijo te felicito por el esfuerzo que has hecho y los logros tan grandes que has tenido en tus estudios y lo más grandioso la manera como has culminado tu carrera a punto de recibir grados universitarios este año, pero solo te hace falta algo para recibir tu regalo; lee las últimas paginas de este libro y saca las mejores enseñanzas que este libro te de”. Fue así que el padre puso en las manos de su hijo la Santa Biblia.

     Pasaron los días, y el padre le preguntaba a su hijo si había leído el libro que había puesto en sus manos, a lo que el hijo respondió: “No he tenido tiempo”. Siguieron pasando los días y el padre le preguntaba lo mismo a su hijo, a lo que el hijo le daba la misma respuesta: “No he tenido tiempo”.

     Por fin llegó el día en el que el joven recibió sus grados y al salir de la universidad le pidió a su padre el regalo tan esperado: “un gran automóvil ultimo modelo”. El padre le hizo a su hijo la misma pregunta: “has abierto las paginas de la Biblia que te regalé”. A lo que joven le contestaba: “Padre no he tenido tiempo, mis ocupaciones no me permiten sacar un momento para leer la Biblia que tu me regalaste, pero llévame a un concesionario y cómprame el carro que me vas a dar de regalo y te aseguro que la leeré después”. El padre se le acerca a su hijo y le dice: “Hijo devuélveme la Biblia que te regalé; el muchacho le da el libro a su padre, el cual le dice al joven: “Muchacho no sabes de la bendición que te has perdido por no leer este libro”. Y abriendo el padre la Biblia que le había devuelto su hijo sacó dentro de las paginas el cheque con la suma de dinero con la cual podía el joven comprarse el automóvil ultimo modelo que le estaba pidiendo a su padre de regalo. Este padre se dirige a su joven hijo mostrándole el cheque, le dice: “Hijo, tu regalo se ha anulado, por cuanto pensaste en la oferta de tener un automóvil, pero sin atender a mis demandas, pues te faltó esfuerzo,  valentía y obediencia. ”

 

PROPOSICIÓN: Hoy día la gente quiere vivir un evangelio lleno de ofertas. El cual le ofrezca salvación, vida, salud, bendición, riqueza, comodidades, lujos, abundancia, prosperidad, alegría, y miles de cosas más. Todo esto quiere la gente, pero lamentablemente no están dispuestos a pagar el precio que Dios exige, es decir, cumplir con las demandas de Dios para poder recibir las ofertas.

     Josué tenía la oferta de poseer junto con el pueblo de Israel, la tierra prometida, pero Dios le hace tres demandas para poder poseer dicha tierra, y para poder conquistar la bendición de entrar a la tierra de bendición. Tierra que fluía leche y miel. Y esas mismas demandas hechas por Dios a Josué, siguen vigentes hoy día.

 

O.T: Veamos cuales son las demandas de Dios, teniendo en  cuenta lo siguiente:

 

I.       DIOS DEMANDA ESFUERZO  (Josué 1:7a):

 

El diccionario traduce la palabra esfuerzo: Como el deber que tiene una persona de luchar y dar el empleo enérgico de la fuerza física o actividad del ánimo para conseguir algo que se desea, venciendo los obstáculos y las dificultades.

Josué tenía delante de sus ojos la tierra prometida, pero también debía vencer el obstáculo que tenía enfrente y era pasar el río Jordán.

 

     Como si fuera poco, Dios reta a Josué a esforzarse, pues el pueblo de Israel, era un pueblo duro e incrédulo, y por lo tanto necesitaba tener fuerzas. 

 

     Eran más de cuarenta años que el pueblo de Israel había transitado por el desierto, y necesitaban esforzarse un poco más para obtener la promesa (Josué 1:6). Hoy Dios también demanda esfuerzo por parte des u pueblo:

1.    Demanda esfuerzo para tener una vida de oración.

2.    Demanda esfuerzo para escudriñar las escrituras.

3.    Demanda esfuerzo para ayunar y vigilar.

4.    Demanda esfuerzo para llegar a tiempo a la iglesia.

5.    Demanda esfuerzo para hacer su voluntad.

6.    Demanda esfuerzo para que nos alejemos del mundo.

7.    Demanda esfuerzo para ser cristianos de buen testimonio.

 

     Dios está cansado de cristianos conformistas, que no quieren esforzarse, sino vivir una vida espiritual mediocre. Hoy día las personas quieren un evangelio facilista que nos les demande ni el mayor esfuerzo, pues la tibieza impera en sus corazones (Apocalipsis 3:15-16).

 

     Debemos de esforzarnos para poder entrar en el camino de la salvación, mas no en el camino de la perdición (Mateo 7:13). Cuando el creyente decide esforzarse, cuenta con la ayuda de Dios para que pueda volar bien alto (Isaías 40:29-31).

 

II.    DIOS DEMANDA VALENTÍA  (Josué 1:7b):


La valentía son los hechos y hazañas que se ejecutan con valor, por lo tanto la valentía es lo opuesto a la cobardía, y la Biblia lo traduce como “Hombre fuerte”.

 

     La Palabra de Dios muestra con claridad que solo los valientes, que son violentos para buscar a Dios, arrebatan la bendición (Mateo 11:12).

 

     Josué necesitaba valentía, puesto que Dios se lo estaba demandando. Esto produjo en Josué la visión de conquistar la tierra prometida como hombre de guerra. El Señor anda en busca de valientes que le obedezcan y no de cobardes que le indignen.

 

     Un cobarde no puede tener una escuela de valientes, ni mucho menos un valiente puede tener una escuela de cobardes. Existe una diferencia marcada entre los valientes y los cobardes:

1. Los cobardes ponen la mirada en el hombre. Los valientes ponen la mirada en Cristo (Hebreos 12:2).

2.  Los cobardes rodean la montaña y nunca se atreven a escalarla. Los valientes luchan hasta alcanzar la cima.

3.    Los cobardes caen y no se levantan. Los valientes caen pero aprenden de sus errores y se levantan fácilmente.

4.    Los cobardes desprecian la santidad. Los valientes aman la comunión con Dios.

5.  Los cobardes le dan rienda suelta al pecado. Los valientes se guardan en santidad para Dios.

6.   Los cobardes murmuran a espaldas de la iglesia y de los hermanos. Los valientes se guardan de ofender a Dios con su lengua.

7.  Los cobardes sacan disculpas para evadir su pecado. Los valientes reconocen delante de Dios sus debilidades y se arrepienten de todo corazón.

8. Los cobardes se desaniman con facilidad. Los valientes se mantienen firmes sin fluctuar.

 

     El cristiano necesita la valentía que otorga el Espíritu Santo, para soportar las pruebas y ataques del enemigo. Los valientes sobresalen en medio de las dificultades más difíciles (Prueba Triatlón, juegos olímpicos)

 

    El cristiano valiente sabe que en los caminos de Dios lo importante no es ganar, sino llegar a la meta, pues el valiente persevera hasta el final (Hebreos 10:39).

 

III. DIOS DEMANDA OBEDIENCIA  (Josué 1:8):


La palabra obediencia viene del griego “jupotasso” que significa: Estar sujeto voluntariamente para reconocer una orden. Cada institución, sea pública, gubernamental, social. Ejemplo: Policía, transito, colegios, etc. Tienen cada uno sus reglamentos, los cuales deben ser obedecidos, pues de lo contrario todo sería un caos.

 

     Desde e principio de la creación, Dios estableció un orden, y al darle libre albedrío al hombre, también estableció un conjunto de normas para que el hombre le obedeciera por amor y voluntad propia.

 

     Dios le demanda a Josué obediencia, pues Josué debía guiar al pueblo a través de la enseñanza de la ley de Dios (Josué 1:8).

1. Nuestras palabras deben ir acordes a la Palabra de Dios: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley”.

2. Nuestro tiempo al estudio de la Biblia debe ser de calidad: “Sino que de Día y de noche meditarás en él”.

3.  Nuestra obediencia a Dios debe ser de acuerdo a su Santa Palabra: “Para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito”.

4.  Nuestra bendición será el resultado de obedecer a la palabra de Dios: “Porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.

 

    Cantidad de personas dicen llamarse cristianas, pero difícilmente obedecen la voluntad de Dios, porque los domina el mundo (1 Juan 2:15-17). Muchos son de igual de desobedientes como el pueblo de Israel, pues aunque han salido de Egipto, Egipto no ha salido aun de sus corazones.

 

    Dios demanda obediencia, en nuestro hogar, en nuestro trabajo, en nuestro ministerio y en nuestra vida de testimonio. Un creyente obediente es un creyente bendecido, pues Dios honra a los que le honran. Los desobedientes y desleales, son los que viven una vida arruinada y frustrada, pues la desobediencia produce el castigo divino.

 

CONCLUSIÓN: Es hora de atender las demandas de Dios, para que las bendiciones puedan ser latentes. La voluntad de Dios es levantar su pueblo, pero si este se esfuerza, demuestra valentía y obedece a su santa Palabra.

 

¡Que Dios te Bendiga!

 

© Todos los Derechos reservados.

    Misión Internacional Filadelfia

 

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Comentarios: 2

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  • #2

    Luz Marina (domingo, 09 febrero 2014 21:13)

    Me fascino, pienso que hoy dia los cristianos estamos tan acomodados que no hacemos lo que Dios demanda de nosotros, pero la realidad es que la palabra nos confronta dia con dia si la escudriñamos para que hagamos bien las cosas, de esta manera debemos de hablar para que los cristianos no caigamos en este acomodamiento en el cual nos encontramos, que Dios nos siga fortaleciendo y siga hablando a traves de personas como ustedes que nos ayudan a recordar quienes somos y como debemos de caminar y poder reclamar esas promesas hermosas que Dios ha dejado a cada uno de sus hijos, que Dios les siga bendiciendo en gran manera.

  • #1

    u=13691 (viernes, 03 mayo 2013 10:48)

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